Es un procedimiento que, mediante una serie de pasos permite retirar del rostro residuos de maquillaje, impurezas, células muertas y corregir acné activo o secuelas de este.
La limpieza, exfoliación, extracción y mascarilla ayudan a combatir el acné, regenerar la piel y eliminar algunas cicatrices o manchas como el melasma. De esta forma, paulatinamente irá mejorando la apariencia de la piel.
El principal objetivo desde un punto de vista estético consiste en Reparar y preparar la piel para la foto exposición solar y cosméticos de uso diario.
Una adecuada limpieza facial, con la frecuencia y productos adecuados, nos puede restar años y dar vitalidad.
Esta debe ser realizada por un profesional, inicialmente se busca retirar de manera efectiva las células muertas de la piel, las impurezas ambientales y el exceso de grasa, con esto se busca la correcta renovación celular Posteriormente es ideal aportar principios activos como vitaminas, nutrientes e hidratantes, que permiten a la piel alcanzar el equilibrio y su estado óptimo.
Lo ideal es realizar una limpieza profunda una vez al mes, y mínimo dos veces al año.
Como complemento a esta técnica encontramos los peeling, la microdermoabrasion y el laser, que ayudan a obtener excelentes resultados, el uso de cada una dependerá de que se busca en cada paciente.