Tradicionalmente el tratamiento con láser se ha utilizado para eliminar las cicatrices de acné. Hoy día, también se utiliza para eliminar el acné activo, antes de que deje las cicatrices.
Se calienta con el láser la zona afectada por el acné a una temperatura tal que la bacteria no puede sobrevivir. El efecto del calor encoge las glándulas sebáceas que pasan a producir una menor cantidad de sebo. De esta forma, el láser actúa directamente sobre los dos factores principales causantes del acné como son la mayor producción de sebo y las bacterias.
El láser está demostrado como un método rápido, sencillo y seguro para eliminar el acné, sus cicatrices y cicatrices de otro tipo, prácticamente sin efectos secundarios
El láser también se utiliza desde hace tiempo para eliminar las cicatrices del acné. Dependiendo de la severidad y cantidad de las cicatrices se puede llegar a eliminar por completo o disminuirlas considerablemente.
Para este tipo de tratamientos contamos con dos tipos de láser ablativos CO2 y ERBIO YAG.
Con los láser CO2 se consiguen resultados con una sola sesión ya que vaporizan por completo la primera capa de la piel, pero los efectos secundarios y tiempo de incapacidad, han hecho que estos estén cayendo en desuso.
Los láseres ERBIO YAG también se han utilizado con muy buenos resultados. Estos láseres remodelan la piel eliminando parte de la primera capa y estimulando la producción de colágeno. Según la Universidad de Northwestern (Illinois), los láseres ERBIO YAG para eliminar las cicatrices de acné (intensidad moderada a severa) son muy efectivos y tienen menos efectos secundarios que los CO2.
Es importante señalar que los resultados no son igualmente buenos para todas las personas.